
¿Que es desarrollo social? Eso podría ser un buen comienzo para este ensayo, sin embargo no seria suficientemente ilustrativo; así que mas bien empezaremos a contar un poco de la historia de alguien que estoy conociendo, lo interesante de este compañero (y compañera, pues decir que es uno u otra seria mentir o cometer un error) es que nació en muchos lados con diferentes madres, y con un pocote de padres, y como dice mi abuelita, con un berenjenal de nombres, yo no me los pude aprender todos, ya que eran muy hermosos y me confundían, pero si recuerdo que alguien una vez les llamo Octavio, y otra vez le llamaron Susana y como ninguno los dos nombres le molesto, yo también me voy a tomar la libertad de hacerlo (ya tengo el permiso firmado y notariado para quien quiera verlo), cuando Susana nació no era mucho lo que podía ver y por eso no se preocupo mucho por lo que había a su alrededor, puso mucha atención a su nariz y.... ¡si! era un bonito olor, que la hacia sentir en calma, de pronto puso atención a su piel y por todos lados sentía algo suavecito y caliente, acompañado de algo que pasaba por encima de su cabecita poco a poco casi como rozándola, era algo muy rico; puso atención otra vez a su nariz y empezó a sentir otro olor, un olor que le aguaba la boca, así, que sin saber por que, la abrió y la pego a una hermosa teta morena de donde empezó a chupar un líquido tibio y sabrosísimo; de este modo, y por muchos años, Octavio le dijo a su mamá que la quería. Mas tarde, cuando Octavio creció, fue mucha la gente a la que él llego a amar, y se hacia difícil expresar amor solamente abrazando, poniendo una sonrisa de oreja a oreja a través de cada camino o mientras llevaba muchos pesadas cargas que había cazado con los demás hombres del grupo, así que entre cada una de las mujeres y cada uno de los hombres empezaron a darse cuenta de una magia que salía sonando cada vez que permitían salir aire por sus gargantas, era sonido, aun no eran palabras pero era sonido, y movían la boca, los cachetes, las manos y cada parte de su cuerpo pensado que si “como él hizo esto” que si “como ella hizo aquello” que si cuando el abuelo hace este sonido quiere que le traigan comida o que si cuando la abuela hace este otro quiere que enciendan el fuego, pero entonces los hombres gritaban tal cosa para capturar un mamut y las mujeres tal cosa para recoger la siembra, eso ayudo mucho a conseguir mas comida, y como era tanta comida, podían intercambiar la que les sobraba con otros grupos para conseguir cosas nuevas, enriqueciendo las ideas con otras formas de hacer las cosas, hizo que crecieran numéricamente cada uno de los grupos donde habían nacido Octavio y/o Susana, pues ahora había mejores formas de conseguir comida y de guarecerse de las inclemencias del clima, además ahora era mas fácil caminar y mantenerse juntos, pues si alguien se perdía, lo llamaban y listo; a todas estas llegaron a un sitio que les gusto mucho porque era muy verde, con muchos animales y con muchas frutas, allí vivieron por muchos cientos de años, y fue mucho lo que creció la población en numero y mucho lo que aprendieron. Pero un día Octavio se enamoro y quiso darle algo útil a Susana, cuando, junto a los otros hombres, cazo el mas grande de los búfalos, le regalo a ella la piel, la impresión de Susana fue tan buena que para que él viera lo mucho que le había gustado el regalo hizo un retrato de Octavio y sus amigos atrapando al animal; millones de años después Octavio era quien pintaba las paredes, ya no con retratos, sino con historias contadas con palabras representadas por símbolos, y noto que era tan bueno aquello que estaba haciendo que no perdió tiempo, pues para estar en año 3300 A.C. ya se había perdido mucho, anoto todo cuanto considero era importante que no se olvidara nunca, por eso muchos Octavios y muchas Susanas de diferentes lugares hicieron lo mismo apenas aprendieron a dibujar palabras, en cada uno de los materiales que el medio ambiente les pudo proveer, desde las montañas, desde los desiertos, desde los valles o desde cada uno de los sitios donde aprendieron a modificar la naturaleza, tomando lo bueno y utilizándolo para protegerse de aquello que les pudiera hacer daño, es así como en algunos lados los Octavios trabajaban el barro y otros trabajaban la piedra; mientras por otros lados las Susanas trabajaban la madera o la cerámica, y en cada sitio se logro lo mismo, se creo la escritura y con ella una nueva forma de memoria colectiva que les dio confianza a los pueblos Octavio y a los pueblos Susana, es por eso que nuevamente emprendieron viajes, por mar y por tierra buscando donde volver a sentar sus bases, en esos viajes muchas veces Susana y Octavio encontraron a otros Octavios y a otras Susanas, pero no en todas esas ocasiones se supieron reconocer, ocurriendo así las cosas mas inverosímiles: se llamaron así mismos hijos del mal, se utilizaron y vendieron como animales de carga, pero también se supieron juntar y trabajar, vivir y luchar por cosas mejores y era allí cuando llegaban Octavios de otras tierras, dispuestos a tomar como propio todo lo que en esas tierras hubiese, hasta a las Susanas y a los Octavios, dando continuidad a nuevas situaciones para seguir desarrollando la humanidad. Y así camina el desarrollo social, concatena la historia de la humanidad, golpe a golpe, verso a verso (como dice la canción), pero... esto es solo el inicio...
